Chiqui Echavarría

Sin duda, una de las mujeres más importantes de Colombia y una de las mejores anfitrionas de eventos del país por su buen gusto, su gran poder de convocatoria y su deseo de mostrar la cara más amable de Cartagena.

Miembros de la realeza, presidentes, altos funcionarios de los gobiernos y, por supuesto, grandes artistas como Plácido Domingo forman parte del abanico de personalidades que Chiqui Echavarría ha atendido con mucho agrado en Cartagena. Esta ciudadana del mundo que ha vivido sin fronteras, apasionada por los viajes y por conocer las culturas y lugares más lejanos, tiene espíritu cartagenero, ama el folclor y la alegría que se vive en las calles de la Heroica, y por eso cada vez que tiene la oportunidad de presentarles a los viajeros las maravillas de este paraíso caribeño, no duda en hacerlo, poniendo en juego su gusto exquisito pero también la sencillez que la caracteriza. De hecho, cada vez que algún amigo suyo tiene un amigo que viaja a Cartagena, Chiqui es la primera persona a la que acuden para garantizar una magnífica experiencia.

“Me siento orgullosa de atenderlos sin pretensiones, sin tanta etiqueta ni protocolo. Las fiestas en mi casa permiten el contacto con nuestra cultura, tienen vallenato, comida local y un ambiente agradable. Cartagena lo facilita todo”, asegura esta reconocida empresaria que desde hace 35 años tiene su casa en el Centro Histórico. Sin embargo, no se queda quieta: cada vez que puede recorre el mundo buscando piezas artesanales únicas para Casa Chiqui, una tienda tan diversa como elegante que abrió hace 4 años y en donde hay objetos exóticos de la India, China, Bali, México, Camboya, Birmania y, por supuesto, artesanías colombianas. “Yo misma voy y compro todo, traigo lo que la gente no puede empacar en sus maletas, como muebles, puertas, mesas, lámparas; busco lo poco común, disfruto mucho con los artesanos”, señala. “Aunque nada de esto sería posible sin el magnífico equipo que me rodea. Es gracias a todas estas personas que me acompañan y apoyan diariamente que Casa Chiqui deja una impresión tan positiva en quienes nos visitan, mi equipo es todo”.

“Creo que todos los lugares tienen un espíritu, pero Cartagena tiene alma, mucha alma”.

Cartagena es: Magia tropical.
 Evento soñado: Organizar un evento de folclor colombiano de música y baile.
Un bar para recomendar: los bares pequeños e informales de Getsemaní.
 Un restaurante: el clásico, La Vitrola. También están DonJuán, El Gobernador, Alma; en general, los hoteles cuentan con muy buenos restaurantes. Un lugar: la Plaza de la Trinidad.
 Un monumento: el Castillo de San Felipe.

Las fiestas de Chiqui son tan famosas, que ella invita en la misma mañana del evento y en la no- che llegan 700 personas.

Aunque pasa largas temporadas fuera del país, Cartagena es su hogar, la ciudad donde puede decir “llegué a mi casa” y sentirse orgullosa de las orquídeas que crecen en su jardín. La ciudad que considera romántica cuando los músicos callejeros les dan serenata a los viajeros mientras caminan por las calles antiguas, el lugar de las palenqueras y los vendedores de mango que siempre tienen una sonrisa para ofrecer, el rincón que se descubre paseando en coche al estilo colonial. Esta es la Cartagena que adora Chiqui Echavarría, “lo más divino del mundo”, concluye.